ENVIAMOS a todo el país — el costo se coordina después de la compra

Cómo elegir la mesa y la silla para tu hijo

La altura justa hace que dibujar, comer y jugar sea más cómodo. Cómo medir a tu hijo y qué mirar en una mesa y una silla infantil antes de elegir.

Ilustración de una mesa y una silla infantil de madera, con una hoja y un vaso con crayones

Una mesa y una silla a la medida de un chico cambian mucho más de lo que parece. Cuando los pies llegan al piso y los codos apoyan sin esfuerzo, se queda sentado más tiempo, dibuja con más control y come sin hacer equilibrio. Cuando están mal, termina arrodillado en la silla o parado al lado de la mesa.

Acá va una guía simple para elegir bien, sin tablas complicadas.

Primero, medí a tu hijo (sentado)

Las edades orientan, pero dos chicos de la misma edad pueden tener alturas muy distintas. Por eso lo más confiable es medir. Sentalo en una silla baja o en un escalón y fijate dos cosas:

  • Del piso a la parte de atrás de la rodilla, con los pies apoyados. Esa es, más o menos, la altura que tiene que tener el asiento.
  • Del asiento al codo, con los hombros relajados y los brazos pegados al cuerpo. La mesa tiene que quedar apenas por debajo de esa altura.

Cómo se tiene que ver cuando está bien

  • Pies apoyados en el piso, no colgando ni en puntas de pie.
  • Rodillas en ángulo recto, más o menos, y sin que el borde del asiento las presione por detrás.
  • Antebrazos apoyados sobre la mesa sin levantar los hombros.
  • Espacio para las piernas entre el asiento y el borde de abajo de la mesa: si las rodillas chocan, la mesa está baja.

Si tenés que elegir entre dos medidas porque está creciendo, conviene la que le queda un poco grande antes que la chica: un almohadón firme o un apoyapiés resuelven unos meses, y una silla chica no tiene arreglo.

Qué mirar en la mesa y en la silla

Estabilidad. Los chicos se apoyan, se suben y arrastran las sillas. Una mesa que no se mueve cuando la empujás desde una esquina, y una silla que no se vuelca hacia atrás, son lo primero.

Bordes redondeados. A la altura de un chico, el borde de la mesa queda justo a la altura de la cabeza cuando juega en el piso.

Una superficie fácil de limpiar. Va a recibir témperas, fibras, plastilina y comida. Una tabla sellada, por ejemplo con vidrio líquido, se limpia con un paño húmedo y aguanta mucho más que una sin protección.

Que sea suya. Parece un detalle, pero una mesa con su nombre es su lugar. Los chicos cuidan distinto lo que reconocen como propio, y eso también ayuda a que se sienten ahí por su cuenta.

Un lugar para cada momento

Una mesa a su altura no es solo para dibujar. Es donde desayuna, arma rompecabezas, juega a la cocina o recibe a un amigo. Si hay lugar, ubicala cerca de donde está el adulto, con buena luz y con sus materiales al alcance: un cajón o una caja baja donde pueda sacar y guardar solo.

En MiniHolz

Fabricamos mesas infantiles una por una, con un vinilo en la tabla con el diseño y el nombre que elijas, sellado con vidrio líquido, y las sillas en el color que prefieras. La personalización no tiene costo extra. Si tenés dudas con la medida, escribinos con la altura de tu hijo y te ayudamos a elegir.

← Volver a Novedades